Solbío plantea su solución biotecnológica para la sanitización de vertederos existentes y la transformación en biocompost de la materia orgánica de rellenos sanitarios. Ello implica los siguientes efectos en rellenos sanitarios nuevos, que por extensión son de aplicación en los existentes:
- Transformación de los residuos orgánicos en biocompost en 60 días.
- Fuerte reducción del lixiviado a la primera fase del compostaje.
- Eliminación del lixiviado en el relleno sanitario
- Eliminación de la emisión de gases en el relleno sanitario (Protocolo de Kyoto)
- Eliminación de patógenos en el residuo biocompostado
- Fuerte reducción de vectores.
- Eliminación de olores ofensivos.
Cuando el volumen diario de residuos sólidos urbanos es suficientemente reducido, una vez biocompostado se puede separa el biocompost de los inertes con zarandas, y la clasificación de los inertes puede ser realizada manualmente en un ambiente sanitizado, sin patógenos, con buena visibilidad de los elementos a separar. Los residuos inertes no separados pueden ser depositados en el relleno sanitario mezclado con el biocompost. Una vez alcanzado el relleno total, depositando una capa de biocompost y debidamente vegetado, se puede utilizar inmediatamente como área deportiva, recreación e incluso construcción.
Cuando el volumen diario no permite la separación de inertes posterior al compostaje, se inocula capa por capa de relleno con los productos de Solbío, intercalando biocompost que se ha separado ad hoc. Ello permite la sanitización, la significativa reducción de lixiviado y la fuerte reducción de emisiones.